No te cambia por alguien mejor sino por alguien más fácil

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No te cambia por alguien mejor sino por alguien más fácil.

Esa fue la frase que, tras leerla, me hizo preguntarme si yo había sido una persona difícil para mi pareja. Retumbó en mi cabeza bastante. Porque realmente yo creía haber sido casi la mejor mujer que mi esposo podría haber tenido. No te cambia por alguien mejor sino por alguien más fácil. ¿Y si ese fuera el motivo? ¿Y si yo pudiera revertir aquella crisis?

Y si, en los últimos tiempos, yo había estado estresada y precisamente no había sido una persona fácil. No quiero decir que esto justifique en absoluto la conducta del otro. Lo que es necesario asumir es que sería ingenuo pasar esto por alto. Es una causa muy común en la infidelidad. Y por mucho que nos parezca injusto, la realidad es la que es. 

Las relaciones de pareja a menudo son complicadas. Pueden llevar 21 años, 17 años, 25 años, y aun así la infidelidad puede aparecer en tu matrimonio. De hecho, en España, la mayoría de los divorcios que se producen cada año, se dan en parejas de larga duración. Que la pareja funcione requiere conocer qué la hace fallar. Y eso lleva trabajo y dedicación.

A menudo, cuando las cosas van mal en una relación, tendemos a culpar a nuestra pareja por los problemas. Sin embargo, es importante considerar si nosotros mismos somos una parte del problema.

¿Eres tú una persona difícil para tu pareja?

En realidad, esto no significa que tus cualidades, tus características, sean lo que te convierten en una persona difícil. Lo que ocurre es que tu pareja y tú son diferentes, opuestos en muchos aspectos. Y lo que para ti no supone ningún problema, como recibir a toda la familia en casa, cada domingo, para tu pareja, puede ser un verdadero dolor de cabeza.

Existen algunas señales de alerta que pueden indicar que estás siendo una persona difícil para tu pareja. Aquí hay algunas a considerar:

¿Le criticas mucho?

La crítica constante a la pareja, por sus acciones o comportamientos, puede desgastar la relación y hacer que tu pareja sienta frustración y falta de amor por tu parte. Recuerda que uno de los 5 lenguajes del amor son las palabras de afirmación. Cambia la crítica por el refuerzo positivo, trata de enfocarte en las cosas que tu pareja hace bien y exprésale tu agradecimiento.

¿Hablan, pero no se entienden?

Una mala comunicación es como tener una bolsa agujereada. Hablas y hablas, pero tus palabras puede que no lleguen a ser comprendidas. O tu pareja se queja y te defiendes, porque no entiendes qué te está queriendo decir.  Mejorar la comunicación es posible y lleva un entrenamiento. Trabajar la verdadera empatía, la asertividad, la escucha activa. Así como has aprendido a hablar, también puedes aprender a comunicarte y a comprender a tu pareja.

¿Todo lo controlas?

Un exceso de control en todo lo que hacen juntos, o en lo que hace, viste o dice tu pareja, pueden hacer que necesites escuchar que No te cambia por alguien mejor sino por alguien más fácil.  La frustración y la sensación de vivir en una cárcel son el resultado de un exceso de control. Recuerda que no son siameses y que además cada uno tiene sus propias necesidades y deseos.

¿Te dominan los celos?

Los celos hablan de tu falta de autoconfianza o de inseguridad en la relación. Desconfiar continuamente, sobre todo cuando no hay motivos reales para ello, produce una erosión de la relación. Puntos a trabajar: tu autoestima y tu miedo a que te abandonen.  

¿El rencor te impide perdonar?

Castigas a tu pareja «sin hablarle», la ley del hielo, es una manera de agresividad pasiva, que una persona con escasa inteligencia emocional y miedo al desbordamiento puede «imponer» a su pareja. Si te cuesta perdonar a tu pareja, y vives días de rencor, ten en cuenta que esto generará resentimiento y amargará la relación y la vida de quien es castigado con el silencio. Recuerda que no somos perfectos. Vive hacia tu pareja desde la empatía y con compasión. Todos cometemos errores.

Ponte en marcha

¿Te has identificado con alguna de las señales de alerta? Estupendo, porque solo quien es capaz de ver sus errores será capaz de mejorar. Tomar consciencia es el paso esencial, el más importante. Porque te permite incluso pedir ayuda, ponerte en manos profesionales, para evitar que algo así rompa tu relación de pareja.

Antes de que tu pareja hable de infidelidad, o de separación, sería genial que te pongas en marcha y hagas todos los cambios que necesites en tu comportamiento, para así evitar que ellos afecten a tu relación. Con una buena ayuda profesional y una buena disposición a auto responsabilizarte de tu relación, notarás cambios y mejoras muy pronto. Además, eso hará que puedan crear una base sólida que dará por resultado una relación duradera y feliz.

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