Soy Viki Morandeira Coach Online desde 2010

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Ayudo a mujeres en crisis de pareja a salvar su matrimonio, recuperar la felicidad y mejorar su relación.

Desde 2010 he acompañado a más de 2.000 mujeres de 32 países. Vivas donde vivas te acompañaré.

Miedos, ansiedad, desesperación al ver como tu vida se derrumba ante tus ojos sin saber cómo reaccionar. Infidelidad, mentiras, pérdida de la confianza. Emociones para las que necesitas de la experiencia de alguien que ha pasado esto y ha salido con éxito de allí.

Tu crisis, asesoramiento online. Escríbeme y empezamos.

Si estás desconcertada . No entiendes porqué tu pareja se comporta así, te ha pedido separarse o te está siendo infiel.

Si te desespera verle distante, irritable, frío.

Si notas que no comparten tiempo juntos. Discuten, él está agresivo, enfadado, pegado a su teléfono móvil y aunque has intentado todo, no consigues nada.

Si has probado hablar con él o cada día acabas llorando al intentar convencerlo de no separarse.

Si le has pedido ir a terapia de pareja y él“no cree en eso”. O ha ido porque tú insistías.

Si te rompe pensar en tus hijos y su dolor si se separan.

Si tu pareja ha levantado un muro y no consigues llegar a él

Si no lo puedes con-vencer para que vea que todo esto es solucionable.

Si no te quieres separar

Escríbeme, trabajemos juntas. Te guío.

Online, vivas donde vivas.

Para enfrentar la infidelidad (existe en el 90% de los casos)

Para mantener a salvo tu autoestima

Para mejorar la comunicación con tu pareja. No sólo hablar

Para que recuperes a tu esposo, mantengas unida tu familia. Te guiaré paso a paso para que lo logres como lo llevo haciendo desde 2010 con más de 2.000 mujeres.

No tienes tiempo para perder

Actúa ya. Empieza por aquí.

Testimonio B.G

España

"Hola Viki. Solo quería decirte que hoy es nuestro décimo aniversario de bodas y que hace ya un año de la bomba que cambió nuestras vidas. Si no fuera por tu ayuda y consejos seguramente hoy no estaríamos celebrando este día. Ha sido un año muy intenso, con sus malos y buenos y mejores días, y en todos ellos recuerdo tus palabras para mantenernos unidos. ¡Gracias de todo corazón! Seguiré siempre teniendo presente tus grandes y buenos consejos"

Testimonio L.P

España

"Hola Viki, no sé ni por dónde empezar. Han sido un otoño y un invierno durísimos, pero a día de hoy, puedes sumar mi matrimonio a tu lista de matrimonios salvados. ¡Gracias, gracias, mil veces gracias! Por no dejar que me rindiera… por devolverme siempre una palabra de ánimo… No sé si te molesta, pero te considero mi amiga. A las amigas a las que hablo de ti, dicen: “tu amiga Viki”. Nunca me di por vencida, no permití que su apatía, su desánimo, a veces su dureza, me hundieran. Tú lo lograste. Siempre me repetía a mí misma que quien tenía delante no era él, que estaría lista para cuando volviera, que su problema no era conmigo, que no era algo personal. Sé que aún nos queda trabajo por delante, pero lo importante es que ahora remamos los dos en la misma dirección. Insisto, mil gracias de todo corazón, por esta labor tuya tan maravillosa de salvar familias"

Testimonio M.J.C

Chile

"Haberte conocido, ha sido una bendición para nuestro matrimonio. Yo estaba haciendo mal las cosas, le había dicho a mi esposo que se fuera donde su mamá, que no me acercaría más a él. ¡Todo mal! ¡Después colocarme a discutir, agravaba toda la situación! Te cuento que hace dos semanas que no hay más peleas. ¡Tengo ganas de gritarle al mundo que existes Viki! Veo que me amargaba por cosas que tienen solución. ¡Si en mi camino encuentro personas con problemas no dudaré en pasarle el dato de tu trabajo ya que para mí ha sido un descubrimiento maravilloso! ¡Gracias!"

Testimonio D.M

México

"¡Viki! Creo que ahora si es verdad, creo que ahora si mi esposo dice la verdad y se acabó la historia con ella y está de regreso conmigo y con mis hijos. Y a ti te debo gran parte de esta felicidad, fue un camino muy largo y doloroso, pero tú estuviste ahí, animándome, haciéndome creer que sería posible lo que yo veía como imposible, irreversible… Sé que aún me faltan muchas situaciones por vivir, en lo referente a ella y a ese niño, pero ahora es diferente. Cambiaste mi visión al pedirme: despersonaliza. Te hice caso. ¡Lo logré! Gracias, Gracias, Gracias."

Testimonio

España

"Lo logramos. Lo lograste Viki. Es tremendo Viki, lo que haces no tiene precio, de verdad, y puedo ver la trascendencia de tu trabajo, sobre todo cuando hay hijos de por medio, no puedo concebir algo más delicado. Lo que haces, además, no es usual. En todos lados la gente busca la opción fácil de abandonar, de no perdonarse, de vengarse, de romper la familia o la pareja y apenas pensar en métodos de recuperación para un corazón roto, en un ego roto, pero no en el amor…¡Yo me niego a eso! Y doy gracias a Dios de haberte encontrado y que lo que haces esté tan perfectamente alienado con mis valores esenciales. Nunca podré agradecerte lo suficiente."

Testimonio C.A

Argentina

"No sabes cuánto me alegra haber completado este camino. Me veo con muchas herramientas ahora y me siento más fuerte. Me diste una vía clara sobre cómo pensar mis emociones y esto me está ayudando a mí y a los que están a mi alrededor. No sé lo que pasará con mi esposo. Yo creo que va a volver a casa, pero no quiero apurarlo porque este tiempo me sirve a mí también para reflexión. Todo es positivo ahora a pesar de la adversidad. Cuesta mucho, pero sé que voy a poder sentirme bien y completa, porque tengo las herramientas en mí y ahora las conozco. Gracias Viki, de verdad"

Viki Morandeira

Soy Viki Morandeira. Mujer, esposa y madre de tres hijos. Coach Ontológico especializada en parejas en crisis y conozco de primera mano lo que estás viviendo.

En el 2008 mi  vida se sacudió como  si me arrasara un tsunami cuando mi esposo, tras 21 años de felicidad y con tres hijos, con un matrimonio hermoso, me pidió tiempo.

 

¿Tiempo para qué? ¿Para qué se necesita tiempo cuando te amas y llevas 21 años con tu pareja? ¿Me ha dejado de querer? ¿Se quiere separar de mí y lo del tiempo es una manera menos fuerte de pedirlo? ¿Tiene otra?

¿Tú también te haces miles de preguntas? Entonces estoy segura que sabes perfectamente cómo me sentí aquel día. ¡EN SHOCK!

Éramos felices, todo aquello no tenía sentido. Pero por mucho que le hablé su idea seguía siendo la misma…“lo nuestro se ha roto, ya no te quiero, hace tiempo que nuestro matrimonio no funciona”.  A los dos días descubrí que había otra persona, a los cinco, quién era esa persona. Nada de eso era comprensible. Mi esposo me quería!! Hasta unos días antes de aquello todo era normal!!

En un mes adelgacé 10 kilos,  mi mente, como la tuya ahora, no paraba de pensar y pensar en cómo evitar que todo se derrumbara o cómo conseguir que mi esposo estuviera dispuesto a darle una oportunidad a nuestro matrimonio.

Él, sin embargo, llevaba meses haciendo deporte, corriendo, nadando, montando en bicicleta. Había cambiado su forma de vestir. Escuchaba otro tipo de música. Había puesto contraseña a su teléfono, llegaba tarde a casa, no contestaba a mis mensajes, se desentendía de todo… No quería estar con los niños, ni tampoco estaba interesado en los eventos familiares…  No lo vi. No vi que estaba entrando en una crisis de la mitad de la vida y aquello ahora nos estaba sacudiendo como un terremoto interminable.

Las piezas comenzaban a encajar, pero aun así no comprendía por qué me estaba sucediendo todo aquello a mí, ¡¡a nosotros!! Nos amábamos. ¡Yo no podía haber vivido engañada durante todo ese tiempo!

En esos momentos de desesperación, en los que buscaba tener la solución para todo ese caos, me topé con una frase que me hizo cuestionar muchas cosas: No nos cambian por alguien mejor, nos cambian por alguien más fácil.

Entendí entonces que mi esposo no se estaba separando de mí. Se estaba separando de una situación de convivencia que le resultaba difícil.

Mi mente no paraba de pensar. De atar cabos. De hacerse preguntas: ¿En qué estoy, yo,  siendo difícil?

Por más que intentaba convencerlo de que podíamos ser felices, era inútil. Su idea seguía siendo la misma: “no siento lo que debería sentir, nuestro matrimonio está muerto, quiero el divorcio”…

Todo era incomprensible.  Ese hombre parecía alguien completamente diferente al que yo conocía.

Pero me negué a aceptar que simplemente nuestro amor podía haber muerto, fui comprendiendo que yo podía hacer mucho más para recuperar nuestra relación. No sería fácil, pero si nos divorciábamos, no sería porque yo no lo hubiera intentado todo.

Puse todo de mi parte para que volviéramos a ser felices. ¡Y funcionó!  ¡Quería lograrlo! ¡Y lo logré! ¡Lo LOGRAMOS!

Si sigues aquí leyendo mi historia, (tu historia), seguro que es porque tú misma estas comprobando como la vida nos sacude sin avisar. ¡Quizás para despertarnos!

Y eso fue lo que hice. Despertar y actuar.

Una vez que pasó el tsunami, decidí formarme en Coaching Ontológico, Inteligencia Emocional , Comunicación Asertiva, para que me ayudara a seguir teniendo respuestas y así completar el puzle de lo que nos había sucedido.

A través de mi propia experiencia personal, con la formación profesional necesaria, cada día,  comienza mi trabajo: Ayudar a otras mujeres a superar este duro momento de sus vidas, a entender su dolor y el de su pareja. A comprender sus errores y aprender de ellos. A recuperar la felicidad en la relación y construir un matrimonio fuerte y saludable. Una crisis es una oportunidad que generalmente se desaprovecha. Si se han amado, esa oportunidad existe.